¿Qué es la fatiga crónica?

Este malestar no mejora con el descanso / Foto: ThinkstockEste malestar no mejora con el descanso / Foto: Thinkstock

Fatiga crónica se le nombra a aquella falta de energía para realizar nuestras actividades cotidianas que lleva afectando nuestra vida por lo menos seis meses. Se manifiesta mediante un excesivo cansancio tanto físico como mental, el cual no disminuye con el reposo, afectando la memoria y produciendo deficiencias de concentración, dolores de cabeza y articulares, sudoración excesiva e insomnio. Lo que repercute en la vida laboral y social del paciente.

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Se presenta predominantemente en mujeres de entre veinte y cincuenta años de edad. Actualmente, no se han podido identificar a plenitud las causas de esta afectación. Se cree que puede tener su origen en infecciones crónicas por virus, especialmente por el herpes. Otras hipótesis no comprobadas apuntan a que se inicia por el deterioro del sistema inmunitario (defensas del cuerpo). Debido a esta imprecisión en su origen, prevenirla no es posible. En ocasiones miembros de una misma familia contraen el síndrome, por ello se piensa que puede existir una tendencia genética a desarrollarlo.

Al comienzo, el síndrome de fatiga crónica se parece mucho a un resfriado: las amígdalas empiezan a doler y aumentan de tamaño; los ganglios del cuello también crecen; duelen la cabeza y los músculos. Sin embargo, puede diferenciarse de un resfrío porque el paciente presenta cambios desfavorables en su memoria. Durante el tratamiento, se utilizan medicamentos para disminuir los dolores y molestias musculares y articulares; también, fármacos contra la ansiedad y la depresión.

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¿Fatiga crónica o simple cansancio?
Existen en la actualidad dos criterios que, juntos, nos ayudan a diagnosticar y diferenciar el síndrome de fatiga crónica de un simple cansancio por exceso de trabajo o ejercicio:

A. Fatiga inexplicable durante seis meses o más. Quien padece esta enfermedad sufre agotamiento físico durante un semestre o más, sin causa aparente ni reposo que lo mejore. Ese cansancio dificulta levantarse de la cama por la mañana. Más allá de tener flojera, es una verdadera incapacidad para poder hacerlo. De igual forma, el vestirse y comer son acciones difíciles de realizar. Trae consigo repercusiones a nivel académico, laboral y social.

B. Tener cuatro de estos síntomas:

  • Dolor de cabeza intenso
  • Aumento de tamaño de las amígdalas y dolor de garganta
  • Ganglios del cuello inflamados y dolorosos
  • Dolor de músculos y articulaciones sin haber enrojecimiento ni inflamación
  • Dificultad para concentrarse y deficiencia en la memoria a corto plazo
  • No sentir descanso después de dormir suficiente tiempo
  • Cansancio o agotamiento con más de veinticuatro horas de duración después de hacer ejercicio físico
  • Experimentar confusión frecuentemente

¿Es posible prevenir la fatiga crónica?
A pesar de que este padecimiento no puede prevenirse, es recomendable llevar un estilo de vida sano, con alimentación balanceada y evitar el estrés, que disminuye la producción de hormonas como el cortisol y, por consiguiente, afecta el sistema inmunitario. Se recomienda también aprender técnicas para dormir con mejor calidad.

Ante cualquier síntoma de fatiga crónica, debes consultar a tu médico de confianza antes de autodiagnosticarte.

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Dr. Omar Luja es Médico Cirujano y Homeópata. Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía. I.P.N. Cédula 7719134.