Niños de vacaciones: ¿qué hacemos?

Por Mariana Israel

Llegaron las vacaciones y con ellas, la duda que acecha a los padres año tras años: ¿qué hacemos con los niños todo el día en casa? Muchos trabajan y temen que el ritmo del hogar se descontrole: que los niños se acuesten a cualquier hora, que se pasen el día viendo televisión o comiendo… El miedo más grande es que “se aburran”. Para evitarlo, te habrá pasado de anotar a los niños a cuanto curso se presente, con los gastos y el cansancio que esto implica.

Siempre hay opciones sencillas para entretener a los niños - ThinkstockphotosSiempre hay opciones sencillas para entretener a los niños - Thinkstockphotos

Pero no todo en las vacaciones tiene que ser “divertido”, ni se supone que le llenes a los niños la agenda con actividades… Los expertos coindicen en que las consigas son dos: ¡descansar y jugar!

¡Sin exigencias!

Se termina un año cargado de exigencias, no solo para los grandes, sino también para los niños. Las exigencias escolares nos pesan a todos: a los niños que las sufrieron y a los padres que los acompañamos en la rutina. Nos levantamos todas las mañanas al alba, corrimos para vestirlos y prepararlos para el colegio; a la tarde, nos sentamos con ellos a ver las tareas que tenían pendientes… ¡Estamos agotados!

Por esto, hay que evitar la sobrecarga de actividades en vacaciones. ¡Llegó el momento de relajarse y jugar! Y, si el clima ayuda, pasar largas horas al aire libre. Casas de familiares con piscina y jardín, clubes y campamenos son buenas opciones para llevar a los niños. Descartar las actividades lógicas es clave; “es momento de darle lugar al hemisferio derecho del cerebro, ligado a la creatividad”, aconseja la licenciada Dolores Galán, terapeuta familiar especialista en niños, miembro de la Escuela Sistémica Argentina.

Ideas de bajo presupuesto para hacer en familia

El tiempo de las vacaciones también es ideal para sumarle calidad a los vínculos familiares. Estas son algunas ideas que no te costarán ni un peso, pero seguramente se convertirán en los mejores recuerdos de estas vacaciones:

- Un día en la oficina: A los niños les encanta conocer dónde trabaja su mamá o su papá, y se sentirán útiles e importantes si les das pequeñas tareas que ellos pueden realizar.

- Armemos la agenda juntos: Cada miembro de la familia aporta ideas y, según el presupuesto, eligen y lo plasman en un calendario. La idea no es imponer horarios, sino sugerir programas: ir a visitar a los tíos, caminar por la plaza, andar en bicicleta…

- Jugar al jardinero: Si tienes ganas de armar tu propia huerta, ¿por qué no ahora? Pídele ayuda a los niños y háganlo juntos.

- Viaje al pasado: A los niños les encanta ver fotos de cuando eran bebés. Siéntate con ellos a mostrarles los álbumes viejos y a contarles historias de la familia.

- Viajar en tren o en autobús: Planear un viaje "a otra ciudad", aunque sólo quede a 25 kilómetros de la tuya, siempre puede convertirse en una gran aventura. ¿Por qué no anotarla en tu lista de posibles programas? Si siempre viajan en coche, hacerlo en tren o en autobús será una gran idea.

Las vacaciones invitan a probar actividades diferentes de las cotidianas. Es hora de invertir tiempo al aire libre y en familia, y por supuesto, ¡de desacelerar!