A mi hijo lo burlan en el colegio, ¿es eso bullying?

Por: Silvia Renata Figiacone

Con frecuencia se escucha la frase "lo bulean en el colegio", "le están haciendo bullying", "a mi hijo le hicieron bullying"… No toda agresión entre pares puede llamarse bullying y existen conductas hostiles de un chico a otro que no necesariamente indican que está ocurriendo un caso de bullying o que ocurrirá. La agresión entre pares es evolutivamente esperable y ocurre dentro de los parámetros de la normalidad, el bullying es un fenómeno que, si bien implica agresividad, es más que eso y diferenciar un simple episodio de hostilidad o agresividad de un caso de bullying es muy importante para padres y educadores.

El bullying es un problema de salud pública de acuerdo a muchos investigadores en el tema y un fenómeno del que es necesario ocuparse.

El bullying ha pasado de ser considerado un problema relacionado con "chicos que agreden" a considerarse como un problema asociado a "una compleja dinámica interpersonal" (Pepler & Craig 2008) que implica variables asociadas al chico que es hostil con otro/s, al chico que sufre el hostigamiento, y a los adultos que están implicados en el contexto donde la agresión ocurre.

Padres y docentes tenemos gran responsabilidad en la prevención, detección y erradicación del bullying y, para eso, es necesario saber qué es y qué no es, además de cómo intervenir cuando ocurre.

El bullying, en palabras de Pepler y Craig, implica "interacciones agresivas prolongadas e intencionales que suponen asimetría de tamaño, estatus, fuerza o número de chicos involucrados. Supone maltrato cruel e insensible de chicos vulnerables, indefensos o relativamente aislados".

Es importante, al momento de llamar bullying a una agresión sufrida por un chico, que se constate que existe intención, asimetría, repetición de la conducta e indefensión por parte de la víctima. Ello permitirá diferenciarlo de otras interacciones entre pares que implican agresión pero no deben considerarse bullying.

En www.bullying.org, los profesionales expresan que bullying no es un conflicto a ser resuelto entre pares, ni una situación que supone enojo de una o ambas partes y expresión más o menos medida de ese enojo.

Qué no es bullying:

El bullying no es que alguien exprese a tu hijo que no le gusta, o que no lo quiere. No es tampoco un encuentro que supone intercambio de golpes o empujones a raíz de un conflicto particular entre dos chicos. Tampoco es una "cargada" o broma pesada puntual ni un insulto de manera aislada. No es bullying tampoco cuando la persona agredida puede defenderse asertivamente y evitar que la agresión se sostenga. Tampoco lo que se dice bajo el calor de una discusión aún cuando fuera agresivo. Ni siquiera actos aislados de amenaza son considerados en el marco del concepto.

Bullying necesita sin duda del sostenimiento, la asimetría de poder o posición, la indefensión del agredido o su falta de capacidad de estar en condiciones de evitar que ello pueda ocurrir nuevamente.

Planteando diferencias:

La agresión puede definirse como "cualquier comportamiento, verbal o no verbal, que tiene la intención de lastimar a otro ser vivo que intenta evitar ese tipo de trato" (Harris).

Comprender cuándo un hijo ha sido agredido y cuándo sufre episodios de bullying es importante tanto para asistir a quien sufre bullying realmente como para ayudar a los chicos a desarrollar estrategias de defensa adaptativas que disminuyan la posibilidad de que se conviertan en víctimas de acoso sostenido.

Es bullying cuando:

-          Se repite a lo largo del tiempo
-          Involucra diferencias de poder entre los chicos que participan del episodio
-          Ocurre en espacios alejados de los adultos y de manera premeditada
-          Se dirige a alguien que no está en condiciones de defenderse
-          Supone más de una persona agrediendo a otra
-          Es intencional, el daño pretende ser hecho y el agresor parece disfrutar el hacerlo
-          La persona se siente amenazada, tiene miedo de que ocurra nuevamente, se siente indefensa

No es bullying cuando

-          No se repite a lo largo del tiempo
-          La persona está en condiciones de defenderse, puede plantearse frente a la situación con firmeza
-          La persona puede también devolver la agresión o responder a ella de manera asertiva
-          La persona no siente desventaja frente al agresor
-          La persona no se siente amenazada hacia el futuro ni tiene miedo de concurrir al lugar donde la agresión ocurrió

Nuevamente aclaramos que es importante para padres y educadores identificar con agudeza qué es bullying y qué no lo es. Es una buena forma de proteger al que realmente lo sufre y no generar indefensión en quien simplemente ha sufrido una agresión evolutivamente ajustada a su etapa del desarrollo. Las agresiones entre pares existen y forman parte del normal espectro de conductas de interacción entre seres humanos. Ayudemos a nuestros hijos a desarrollar estrategias para defenderse de ellas sanamente.

REFERENCIAS:

Harris MJ (2009) Bullying, rejection and peer victimization. Springer.

Pepler D & Craig W (2008) Understanting and Adressing Bullying: an international perspective Prevnet Series, AuthorHouse.

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