¿Cómo decirle a tu jefe que renuncias?

Renunciar siempre es una decisión difícil de tomar, especialmente cuando sabemos que nuestra renuncia puede afectar a terceros. Pero en ocasiones la vida nos pone en la disyuntiva de tener que dar ese paso, sobre todo en el plano laboral.

Si en algún momento tienes que lidiar con el proceso de renunciar a tu actual empleo, sea por las razones que fueren, te damos algunos tips que te ayudarán a comunicar tu decisión de la mejor manera posible:

-Trata de comunicar tu renuncia con cierta antelación al día de tu partida (un mes como mínimo). Así habrá tiempo de encontrar a una persona que te sustituya antes de que te marches.

-Si hubiese oportunidad para ello, brinda tu ayuda para entrenar a esa persona, pues nadie mejor que tú para enseñar a otro la intríngulis de tu labor.

-Guarda discreción. Evita que la noticia corra por los pasillos de la empresa antes de que lo hayas comunicado oficialmente.-Solicita una entrevista con tu jefe y explícale con diplomacia las razones de tu renuncia.

-Aunque la dimisión se deba a desavenencias con algún miembro del equipo de trabajo, con tu jefe, o a alguna insatisfacción de índole salarial o profesional, empieza siempre la conversación por reconocer y agradecer todo lo positivo que trabajar en la empresa que dejas te ha aportado.

-Si estás renunciando para aceptar una mejor propuesta de empleo en otra empresa, enumera las ventajas profesionales que esta decisión te traerá, pero hazlo con mesura, de forma que tus responsabilidades actuales o el valor de tu trabajo no se vean minimizadas o despreciadas.

-Puede suceder que tu jefe te ofrezca un ascenso, un aumento de sueldo o un cambio de responsabilidades con tal de no perderte como empleado. En ese caso, valora detenidamente el ofrecimiento y decide que es más conveniente para ti. De ser necesario, pide un tiempo para pensarlo mejor y darle una respuesta.

-Escribe una buena carta de renuncia. Al igual que en la entrevista con tu jefe, expresa claramente los motivos de tu renuncia, y no olvides agradecer por la experiencia adquirida en el empleo que dejas, tanto en el plano profesional como personal. 

-Esfuérzate por no dejar problemas ni tareas pendientes cuando te marches. Contrario a la actitud común de “tirar al abandono” el trabajo que “ya no será nuestro” en pocos días, lo recomendable es mantener una conducta laboral impecable en nuestra despedida.

La vida da muchas vueltas, y nunca sabemos si nos tocará volver al lugar que hoy dejamos, o necesitar la recomendación de jefes y colegas anteriores. Lo recomendable es tratar de quedar en buenos términos. Para lograrlo, la última impresión será tan importante como lo fue la primera cuando llegamos. 


 

YAHOO MUJER EN FACEBOOK