¿Tristeza o depresión posparto?

La tristeza posparto suele ser confundida con la depresión posparto. / Foto: ThinkstockphotosLa tristeza posparto suele ser confundida con la depresión posparto. / Foto: Thinkstockphotos



Marisa Russomando es psicóloga especialista en Maternidad y Crianza y directora de La Cigüeña.


El posparto es la etapa que recorre la mamá desde el nacimiento del bebé, hasta el momento que retoma su "ser mujer", volviendo a sus actividades anteriores al momento del nacimiento de su hijo. No solo abarca la recuperación física de la mujer luego de nueve meses de embarazo y del trabajo de parto, también es un proceso de adaptación al nuevo rol maternal.

Es una etapa confusa en la que hay una mezcla de sentimientos y sensaciones —alegría, tristeza, angustia, desilusión, emoción, desorientación, ambigüedad—, en la que la madre necesita todo el apoyo de su pareja, familia, amigos y de un profesional cuando la situación lo requiera.

A veces sucede que en el momento que habían imaginado ser totalmente felices, las mamás se sienten angustiadas. Esa sensación, conocida como “angustia o tristeza de posparto”, suele durar unas semanas, pero a veces se prolonga.

Estos cambios en el estado de ánimo responden a cambios hormonales, pero eso no explica todo lo que en ese período sucede: el cansancio del parto, las pocas horas de sueño, un nuevo rol que enfrentar y ejercer.

Es frecuente que la tristeza de posparto sea confundida u homologada con la depresión posparto. La diferencia es radical. La primera se instala luego del nacimiento del bebé y con el paso del tiempo, mientras la mamá se adapta a los cambios; este período termina por ceder. La depresión, por su parte, es una entidad psiquiátrica, en general con episodios previos a esta etapa y no cede de manera autónoma ni espontánea como la tristeza de posparto, sino que requiere de un tratamiento terapéutico y a veces farmacológico. Por lo tanto, es necesario considerarla y realizar una consulta cuando la angustia está instalada desde hace tiempo y no cede.

En este tiempo, es primordial aceptar la ayuda de amigos, familiares y profesionales y tener presente que este sentimiento no es contradictorio con el amor hacia el bebé.


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