El sistema de recompensas y el mal comportamiento

Por: Silvia Renata Figiacone

En los últimos años los sistemas de recompensas para orientar el mal comportamiento de los chicos o la conducta desafiante se han popularizado notablemente.

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Frente a la conducta desafiante o desobediente existen estrategias puntuales que, con los años,  han demostrado ser eficaces.

En líneas generales, existen algunas estrategias dirigidas al comportamiento en sentido amplio que Russell Barkley describe  en su libro Your Defiant Child:

-          Las consecuencias del comportamiento de tu hijo deben ser inmediatas. Independientemente si se trata de buena o mala conducta, el refuerzo posterior debe ser inmediato. Cuando tu hijo se porta bien vale la pena decirle lo contento que estás y lo mucho que eso te hace feliz. Por otra parte, cuando lo que hace es portarse desafiando reglas explícitas o tácitas de conducta debes decirle que lo que está haciendo no es de tu agrado y que no debe hacerlo más

-          Las consecuencias de la mala conducta deben ser expecíficas. Los chicos aprenden a comportarse de acuerdo a como le damos feedback. Cuando se porta mal, es importante que le digamos qué hizo mal, los comentarios como "sos malo", "siempre hacés lo mismo", "parecés tonto" etc. son muy nocivos porque en lugar de poner el acento en la conducta que queremos modificar se dirigen a la persona. Solo logran que nuestro hijo se sienta disminuido por lo que le decimos y no ayudan a que aprenda a entender qué de lo que hizo no queremos que se repita.

-          Las consecuencias deben ser consistentes y el sostén de las mismas debe ser consistente entre padres. Si se le dice a un chico que no tendrá postre hoy porque le pegó a su hermana a pesar de saber que no debe hacerlo es importante sostener la ausencia de postre a la hora de comer. Si no se hace el chico aprenderá que en el fondo no es tan terrible pegarle a la hermana ni necesariamente tan repudiable lo que los padres le dicen que no haga porque luego lo perdonan. Es por eso que es importante que las consecuencias a la mala conducta sean acordes a lo hecho y no sean exageradas en relación a la edad o lo que el chico hizo

-          Establecer programas de incentivo antes de castigar. Barkley estalece que la necesidad de aprender a usar programas de incentivo antes de castigar es tan impostergable que sugiere no castigar hasta haber aprendido a usar los programas de incentivo.

-          Anticiparse al mal comportamiento. Es de suma importancia conocer las situaciones que favorecen el mal comportamiento y tratar de evitarlas. Cuando no es posible hacerlo, tener estrategias pensadas para orientar otro tipo de comportamiento es indispensable (si quiero comer afuera y se que mi hijo en media hora comenzará a dar vueltas alrededor de la mesa molestando a los otros comensales, puedo llevar juguetes, libros, algo para dibujar y, sobre todo, anticiparle que ese y no otro es el comportamiento que espero de él en ese lugar).

El programa de incentivos al buen comportamiento.

El sistema de incentivos o recompensas para estimular el buen comportamiento descripto en el texto de Barkley es útil para padres de chicos pequeños y no tan pequeños y ha demostrado eficacia desde hace años. Es además, una herramienta que disminuye la tensión familiar en el manejo del mal comportamiento y minimiza la ocurrencia de desbordes por parte de los padres frente a la mala conducta.

Básicamente, consiste en ofrecer al chico que, a cambio de cumplir con ciertas tareas/conductas/acciones, recibirá puntos/caras felices/stickers que posteriormente cambiará por algún beneficio (que JAMÁS debe ser monetario).

Se necesita saber con claridad cuáles son las conductas a estimular y cuáles serán los premios. Estos deben ser pequeños, medianos y grandes y administrarse de tal manera que para el chico es posible ganar algunos de ellos.

Debe quedar claro para el chico y sus padres cuáles son las conductas target, los días cumplidos y el premio al final. Generalmente se aconseja armar con los chicos un cartel en el que queda claro qué debe hacer y se va registrando que lo hace para que para todos sea visible cuán cerca del premio están.

Existen incluso responsability charts diseñados para este fin.

Algunos privilegios o premios a tener en cuenta (Barkley):

-          Premios de corto plazo: mirar 20 minutos de tv, invitar un amigo a casa, jugar 20 minutos a una consola de juegos etc.

-          Premios de mediano plazo: ir a dormir a casa de un amigo, salir con mamá y papá a algún lugar que disfrute, cocinar con mamá, etc.

-          Premios a largo plazo: un paseo diferente, ir a comer afuera, un juguete o video game esperado, una camiseta de fútbol etc.

Lo importante si el programa de incentivos se quiere aplicar: ser consistente, claro con las consignas, justo con los premios y no olvidar el refuerzo positivo frente al buen comportamiento así como expresar alegría cuando se alcanza un premio por haberse portado bien.

Este sistema es ideal para disminuir el nivel de discusiones y peleas por mal comportamiento en casa. Vale la pena intentarlo.

REFERENCIAS:

Barkley RA & Benton CM (2011) Your defiant child. The Guilford Press