Diferenciar el día y la noche

La rutina de sueño es una de las más esperadas por los padres y tal vez una de las cuestiones más difíciles de lograr. Ante las sucesivas quejas de los padres, otros que ya pasaron por tal situación suelen aconsejar: "es importante que logres que tu hijo diferencie el día de la noche". ¿Qué significa esto?

iStockphotoiStockphoto

El recién nacido, luego de permanecer por 9 meses en un ambiente óptimo, necesita de tiempo para adaptarse al nuevo ambiente, un mundo nuevo con estímulos desconocidos: ruidos, luces y otros. No sabe de horarios, ni de esperas y mucho menos de qué se trata el día y la noche ni lo que se espera de cada uno de ellos.

Para colaborar en este proceso se puede controlar la presencia de algunos de los estímulos que podrían dar indicios del día y así diferenciar la noche:

- Menos estímulos sonoros
- Más tranquilidad generalizada en la casa
- Más oscuridad que luz
- No responder a su demanda de atención y juego

Por otro lado es aconsejable restringir el tiempo de siesta diurna y realizarla en otro lugar que no sea su propia cuna, en la que se espera duerme de manera prolongada durante la noche. Esto puede ser en una practicuna, o en su cochecito, por ejemplo, al menos hasta lograr establecer esta rutina.

Si duerme en su habitación, de todos modos no la oscurezca ni trate de rebajar el nivel de ruido. Al despertarse de la siesta, se puede ofrecer actividades estimulantes. Por la noche, todo será diferente: primero se bajarán los decibeles de las últimas actividades antes de dormir, se lo acostará en su camita o en la cuna, se logrará oscuridad y la casa tendrá el menor ruido posible. En este tiempo, es importante resistir la tentación de jugar con él o hablarle cuando despierte; no encienda la luz y reduzca la comunicación a un susurro.

De esta manera estaremos asegurando las condiciones necesarias para un buen dormir, fundamental tanto para el desarrollo de nuestro hijo como para que los adultos, sus padres, puedan continuar con sus actividades diarias, su vida de pareja y ¡su buen humor!

Podría interesarte:
Cómo refrigerar la leche materna
Alimentación en tándem: lactancia compartida
¿Biberón o pecho? El eterno dilema