Trastorno de ansiedad

¿Nunca te dijeron que eras demasiado ansiosa? ¿O te sugirieron que sería bueno consultar a un especialista por tu desmedida ansiedad?

Que quede claro: una cosa es ser ansiosa, y otra muy distinta padecer Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG).

El síntoma principal del TAG es la incapacidad para relajarse. La persona se siente tensa, asustada, se sobresalta por cualquier cosa, se siente inestable y débil. Puede sentir síntomas físicos de ansiedad, como manos sudorosas, palpitaciones, sensación de falta de aire, deseo urgente de orinar, náuseas, diarrea, o sensación de mareo o de estar a punto de desmayarse.

La ansiedad es una reacción normal a situaciones de incertidumbre - ThinkphotoLa ansiedad es una reacción normal a situaciones de incertidumbre - Thinkphoto

Como muchas de las fobias tipificadas por la psiquiatría moderna, coloquialmente se toma a la ligera y se le adjudica a cualquiera, especialmente a las mujeres.

La situación actual de la economía, conflictos en la pareja, problemas en el trabajo, son todas posibles razones para sentir que no se tiene una perspectiva clara de vida. La ansiedad es, entonces, una reacción normal.

Si tanta gente comparte síntomas de estrés profundo,¿significa que todos ellos tienen un trastorno de ansiedad? ¿Significa que los trastornos de ansiedad van en aumento? La respuesta: no.

En la Web de la Anxiety and Depresión Association of America se explica que "la ansiedad es una reacción normal a situaciones de estrés e incertidumbre. El cuerpo da señales para que uno permanezca alerta y se proteja. Si esto se vuelve una obsesión permanente, casi paranoica, entonces sí deberíamos hablar de Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG). Las personas con TAG experimentan persistentemente, en exceso, la preocupación acerca de temas como el dinero, la salud, la familia o el trabajo durante al menos seis meses o más, y no saben cómo detener el ciclo de preocupación; ellos sienten que está más allá de su control.
Este trastorno con frecuencia coexiste con otros trastornos de ansiedad, depresión o dificultades para conciliar el sueño. Las mujeres tienen el doble de probabilidades de verse afectadas."

El TAG puede ser tratado con psicoterapia, como la cognitiva, que enseña algunas herramientas para controlar la ansiedad por uno mismo. También se suele echar mano de la meditación y el yoga, que ayudan a parar el ciclo de ansiedad, e incluso, eventualmente,  se puede recurrir a la medicación.

Pero esta fobia no tiene nada que ver con la ansiedad que nos producen las situaciones estresantes de la vida.

Así que a no confundirse: ser ansioso no es sinónimo de desequilibrio, siempre y cuando no se caiga en los extremos mencionados.

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