Las personas acudimos en busca de una ayuda externa cuando sentimos que los problemas se nos escapan de las manos; es decir, no los podemos controlar. Por suerte, hoy existe una interminable lista de terapias que intentan dar solución a distintos tipos de dificultades.
En occidente, el boom de las terapias surgió en el siglo XX, cuando apenas unos años antes el neurólogo Sigmund Freud se dedicó a investigar los comportamientos que tenía la parte anímica de los seres humanos. Así dio origen a una nueva manera de enfrentar las problemáticas psicológicas: el psicoanálisis.
A partir de ese momento comenzaron a nacer diferentes corrientes; hasta se importaron hacia este lado del continente unas cuantas técnicas milenarias de oriente. Hoy, la variedad es tan amplia que podría decirse que se encuentra una para cada problema, tanto físico como psíquico. Incluso, algunas se dedican al bienestar y la armonía del cuerpo y la mente, ya que se sabe que no basta con resolver una parte del conflicto sino que ambos forman un todo: si la mente no está bien tampoco lo estará el cuerpo.
Debido a la inmensa variedad, en esta nota sólo podré destacar algunas, entre las que se encuentran las más conocidas y otras de las más innovadoras.
Las tradicionales
-El psicoanálisis: es un método para investigar nuestro inconciente. A través de un tratamiento entre terapeuta y paciente, la idea es poder comprender aquello que le causa un malestar anímico. El procedimiento más conocido es que el paciente se recueste sobre el diván y cuente sus problemas mientras el profesional, desde un asiento, anota lo que le interesa. De todas maneras, hoy ya no todos los psicólogos aplican el tratamiento de esa manera, en muchos casos se trata de una charla más dinámica y frente a frente.
-Psiquiatría: se dedica al estudio de enfermedades mentales como depresión, estrés, insomnio, entre otros, pero desde un punto de vista más focalizado en la medicina. Si bien los psiquiatras también trabajan con la palabra de una manera similar a los psicólogos, ellos pueden abordar el problema también con la ayuda de medicación.
-Acupuntura: se suele emplear, por lo general, para tratar problemas médicos como, migrañas, cólicos y asma; sin embargo, también es útil para calmar las tensiones y contracturas que produce el estrés. Esta terapia, original de China, se realiza por medio de pequeñas agujas que se insertan en diferentes puntos del cuerpo para que la energía de este pueda fluir de manera armónica.
-Meditación: la premisa es calmar la mente para que el cuerpo esté en equilibrio. Se intenta mirar hacia el interior de las personas y así apaciguar los malos pensamientos que la vuelven infeliz. Para practicarla es necesario llegar a un estado de plena concentración. ¿Qué beneficios trae? Según sus adeptos, mejora el cociente intelectual, aumenta la memoria, beneficia la salud mental y física, y favorece la inteligencia emocional.
Esas raras terapias nuevas
Día a día surgen nuevas maneras de encontrar el bienestar. Algunas son muy particulares y no todo el mundo está de acuerdo en que puedan funcionar. Pero vale la pena conocerlas para que cada persona elija.
-Constelaciones familiares: esta Psicoterapia Sistémica Familiar se basa en la teoría de que los conflictos se arrastran de generación en generación; es decir, vienen de la historia familiar. Por ejemplo, la depresión de un paciente puede ser causa de un terrible acontecimiento antiguo, como la muerte de un ser querido o una violación que sufrió un antepasado. Se trata de asuntos no resueltos que heredan los posteriores familiares.
Se trabaja con grupos de personas que puedan representar determinado conflicto. De esta manera, es posible que el paciente pueda observarlo desde afuera y así destrabar determinadas situaciones. Se dice que este método actúa de forma muy veloz.
E.M.D.R.: es una terapia dirigida a poder asimilar de manera adecuada los malos recuerdos que, luego de una situación traumática, quedan en el cerebro sin que este pueda procesarlos correctamente. Sus siglas significan “Eye Movement Desensitization Reprocessing” porque se realiza a través de la estimulación bilateral de los ojos. Con determinados movimientos oculares se ayuda a liberar la mente, el cuerpo y el corazón.
Es una forma de metabolizar las vivencias traumáticas del pasado para que no limiten ni perjudiquen la vida cotidiana. Si bien abarca diferentes aspectos de una persona, como el psicodinámico, cognitivo, conductual y experiencial, la idea es que se trabaje de manera integral. El paciente se vuelve menos vulnerable ante el miedo, la ansiedad y la tristeza para poder continuar con su rutina.
La lista de recursos para mejorar el cuerpo y el alma continúa con el correr del tiempo: Flores de Bach, ArteTerapia, Yoga y Cromoterapia entre tantas otras. ¿Cuál es la más recomendable? Yo no puedo responder esa pregunta porque es muy personal, pero de lo que si estoy absolutamente segura es que la más indicada es la que mejor hace sentir a esa persona. Todo sea por estar un poquito mejor.

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