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    Por amor a Marilyn

    Hace dos años no habría podido hacerlo”, enfatizó Michelle Williams. La actriz se refirió a su protagónico en el film británico My week with Marilyn (Mi semana con Marilyn) donde le tocó darle vida al ícono más sexy de Hollywood y, de paso, exponerse a las luces y a la presión de quienes nunca se cansan de consumir nuevo material de la diva más encantadora que el cine supo dar. Williams logró mostrar a una diva al natural, influenciable, solitaria, y sobre todo vulnerable fuera de los sets de filmación, allá por 1956. Un papel por el cual Scarlett Johansson, Kate Hudson y Amy Adams se venían sacando chispas y que Michelle supo llevar más que bien. Es que pocas actrices saben de sufrimiento, exposición y acoso como ella, a quien muchos señalaron como la “Courtney Love moderna” o la “viuda triste”, tras el fallecimiento de su expareja, el actor Heath Ledger en 2008. Por mucho tiempo Michelle se rehusó a hablar del tema, del hombre al que conoció y del cual se enamoró durante la filmación de Regreso a la Montaña en 2005 y con quien ese mismo año tuvo a su hija, Matilda.

    Se los veía felices y Ledger por entonces era señalado como el talento a seguir de Hollywood. Las distancias entre las locaciones de filmación y el desgaste afectaron la relación y en septiembre de 2007 la pareja se separó. Tres meses después, y cuando nadie se lo esperaba, el australiano Ledger apareció muerto por una sobredosis de medicamentos.La actriz hizo entonces del rol de madre su prioridad. Rodeada por familiares y amigos, Michelle se refugió en el silencio y se tomó un tiempo fuera de los sets. Lidió –y aún lo hace– con el acoso de los paparazzi y hasta pensó en abandonar la actuación

    Recién hoy, años más tarde, rompió el silencio y habló de lo sucedido con Heath en una entrevista televisiva en Nightline: “Mi vida, nuestra vida –señaló por su hija– ha comenzado a repararse sola. No se trata de una recuperación completa, pero las bases están intactas”. La actriz también contó cómo tuvo que explicarle a Matilda la constante presencia de la prensa a su alrededor –“La gente amaba a tu papá y quieren sacarte fotos para ver que estás bien”, relató la actriz a The Telegraph– y confesó que en aquellos primeros tiempos de dolor “No me parecía extraño que Heath pudiera entrar de repente por la puerta o aparecerse detrás de un arbusto. Fue un año de pensamientos mágicos, y de alguna manera me entristece dejarlo atrás”. Admitió que encontrarle una razón a esa muerte temprana –Ledger tenía por entonces 28 años– se volvió por mucho tiempo una obsesión que todavía no pudo resolver. También compartió en una entrevista a Vogue que “lo sucedido cambió mi manera de ver la vida. Me cambió como madre y amiga, cambió la manera en que veo mi trabajo y lo que realmente quiero hacer. Se convirtió en el lente por el cual veo la vida”.

    El tiempo hizo lo suyo, y de a poco la actriz rehizo su vida. En 2009 se la vio en pareja con el director Spike Jonze –ex de Sofia Coppola–, pero luego se separaron. Ultimamente fue fotografiada junto a Cary Fukunaga, director de Jane Eyre. El trabajo también la ayudó a encaminar su vida: Blue Valentine (2010, film que también produjo) tuvo mucho que ver. Fue un proyecto por el cual esperó durante ocho años y que, cuando finalmente logró la financiación necesaria para llevarlo adelante, estuvo a punto de abandonar. “Le prometí a mi hija –por entonces de dos años y medio– que la llevaría al colegio todos los días y que estaría con ella para dormirla cada noche”, respondió la actriz ante la imposibildad de dejar Nueva York y rodar en Los Angeles. Su respuesta llevó a los productores a mudar la locación a Brooklyn. El esfuerzo valió la pena y su trabajo junto a Ryan Gosling (cuya cercanía generó cantidad de rumores) le valió la admiración de la crítica y del público. Cuentan que la actriz se entrenó pasando tiempo con Gosling día y noche –“hacíamos todo juntos, excepto dormir”, afirmó ella entre risas– hasta el final, cuando el director Derek Cianfrance los encerrró en un cuarto durante irritantes ocho horas diarias. La tortura mutua en esas horas de encierro dio buenos resultados en pantalla... La película trata el tema de cómo se deteriora una relación de pareja.

    LO QUE NO TE MATA... Atrás quedó esa chica que nació en Kalispell, Montana, se crió en San Diego, California, y a los 15 años logró la emancipación para mudarse sola a Los Angeles y así estar más cerca de sus sueños de actuación. A los 16 –consagrada con el éxito de la serie Dawson’s Creek– conoció lo que era estar en la ola de la fama pero, pasado el trajín, eligió bajarse de la vorágine y encauzar su carrera por un rumbo más serio. “Algo cambió en mí. No sé si es el hecho de haber alcanzado los treinta años o qué, pero no me siento tan tímida o nerviosa –confesó la actriz en Vogue–. Tengo más confianza y no me da miedo tener una idea y compartirla. Como que encontré mi propia voz”. La temporada a la sombra terminó y la actriz retomó su carrera entregando performances creíbles y labrándose fama de actriz inteligente. Lejos de las megaproducciones, apostó a guiones comprometidos, directores interesantes y sumó a su CV trabajos con profesionales de elite: desde Ang Lee (Regreso a la montaña), a Todd Haynes (I’m not there), Charlie Kaufman (Synecdoche, todas las vidas, mi vida) y Martin Scorsese (La isla siniestra, 2010).

    El camino parece ser el correcto. Con sólo 31 años, Michelle Williams ya cuenta con dos nominaciones al Oscar: Mejor Actriz Secundaria por Regreso a la montaña (2005) y Mejor Actriz por Blue Valentine el año pasado. Animada por su nuevo mejor amigo, Ryan Gosling, hoy le da vida a Marilyn Monroe en My week with Marilyn, un recuento de aquellos días en los que la estrella filmaba El príncipe y la corista en Inglaterra en 1956. Williams estudió escritos y videos de Monroe y subió de peso para dar con su imagen de bomba sexy. “El deseo más ferviente de Marilyn era ser tomada en serio como actriz”, la describió. Un deseo que Williams bien podría hacer suyo: “No creo que Michelle sepa en realidad cuán linda es. Nunca toma esos papeles –declaró Gosling–. La belleza es la carta más fuerte que muchas actrices suelen utilizar y ella jamás lo hace. Al hacer de Marilyn, veremos algo que ella nunca se animó a mostrar”, adelantó el actor. Tal como su musa inspiradora, la joven aseguró: “Nunca quise ser ‘hermosa’ porque desde el principio capté que la gente no te toma en serio cuando piensa que sos sólo eso. Para mí es algo más a minimizar que a enfatizar, que Ryan diga eso me llega al corazón, realmente sabe lo que trato de hacer”, declaró Michelle, a quien este fin de semana veremos caminando por la alfombra roja de los Globo de Oro, donde su rol de diva sexy le valió una nominación a Mejor Actriz. Entusiasmada por nuevos aires y guiones más ligeros –Take this Waltz o el rol de bruja buena que hará en Oz: The great and powerful– Michelle declaró: “En algún momento olvidé que el trabajo podía ser divertido”. Y aseguró, refiriéndose a la muerte de Heath: “lo que pasó cambió mi relación con el mundo. Todo es distinto, sé que cuando estoy fuera mi hija está sin sus padres. Sé también que mi profesión es un misterio para ella, pero un día Matilda verá estas películas y mi esperanza es que ese trabajo la haga sentirse orgullosa y sepa así la razón por la que estuve fuera de casa”, concluyó.

     

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