Tanto estar paradas por mucho tiempo, como tener un trabajo sedentario, son dos situaciones contraproducentes para nuestro sistema circulatorio. Asimismo, si le sumamos que luego de los 35 años a las mujeres nos empeora su funcionamiento, debido a una característica hormonal femenina, estamos en problemas. Porque la mala circulación de la sangre nos puede traer desde frío o adormecimiento de las extremidades, hasta várices o problemas cardiovasculares graves. Por eso, además de mantener una dieta saludable baja en sodio, tenemos que estimular a nuestro organismo para que trabaje correctamente. Y una buena manera de hacerlo es ejercitando nuestro cuerpo.
Thinkstockphotos
No es necesario ir a un gimnasio, los ejercicios que en esta nota te contamos los puedes realizar desde tu propio hogar o en algún rincón de la oficina.
Para los glúteos: sentada en una silla en posición recta, endurecer los glúteos y aflojarlos alrededor de 20 veces; luego, repetir la serie un par de veces más. Puede ser alternándolos de un lado y el otro o ambos al mismo tiempo.
Segunda opción: recostada boca abajo sobre el suelo, con las piernas algo separadas y los brazos siguiendo la línea de los hombros, apoyar el mentón sobre el dorso de las manos. Inspirar mientras levantamos una pierna bien estirada, mantenerla unos segundos y bajarla al mismo tiempo que exhalamos el aire. Hacer lo mismo con la otra. El ejercicio debe ser lento y sin flexionar las rodillas. Sirve también para una mayor irrigación de sangre al intestino y reducir los dolores menstruales.
Para las piernas: recostarse sobre el suelo en posición recta, con los brazos a los costados del cuerpo. Para mayor confort se puede realizar sobre una colchoneta o en la cama. Levantar la pierna derecha con la rodilla flexionada y apuntando hacia el techo, formando un ángulo de 90 grados. Comenzamos a dibujar círculos con el pie que está en el aire (5 para un lado y 5 para el otro). Luego, la bajamos lentamente mientras la estiramos y repetimos lo mismo con la otra. Otro ejercicio puede ser igual, pero en vez de hacer círculos, flexionamos los dedos para atrás y para adelante, sin mover las piernas, unas 10 veces. Luego, hacer lo mismo con la otra.
Para los brazos: pararse erguida con las piernas abiertas a la altura de la cadera. Levantar los brazos y hacer un movimiento con las palmas de las manos como si empujaran una pared a cada lado hasta estirar completamente los codos. Mantener unos segundos y girar los dedos en un sentido y el otro, sin flexionar las articulaciones. Luego, volver a hacer el mismo movimiento como empujando las paredes y bajar lentamente hasta volver a la posición original.
En la pelvis: recostarse bien derecha, levantar una pierna estirada hasta llegar a formar un ángulo de 90 grados y dibujar círculos con los pies para un lado y el otro, sin flexionar las rodillas. Hacerlo diez veces para cada lado y cambiar de pierna.
En el torso: pararse erguida con los brazos a los costados. Comenzar a subir el brazo derecho (bien estirado) y alargarlo una vez que llegó a la cabeza como queriendo tocar el cielo. Al mismo tiempo y lentamente voy sacando la cadera derecha hacia afuera y sigo la mano con la mirada. Una vez arriba y cuando el torso está bien estirado, mantengo unos segundos y bajo lentamente el brazo hasta volver a la posición original. Luego, repito con el izquierdo. También podemos realizarlo sentados.
Además, ayuda
-Descansar con los pies en alto
-Subir por las escaleras en vez de tomar el ascensor.
-Caminar, nadar y andar en bicicleta.
-Hacer baños de agua fría.
-Evitar la ropa ajustada.
Quizás te interese:
La apariencia de las uñas: alerta de enfermedades
Esculpe tu abdomen y presúmelo
Pon en forma tu piso pélvico
