Un simple café significa mucho más que una infusión oscura, humeante y de aroma intenso. Invitar a alguien a tomar esta antiquísima bebida es sinónimo de una charla, un momento, ganas de buena compañía, ponerse de acuerdo, conectarse… cada encuentro termina siendo un ritual. Por eso, el café se ha vuelto imprescindible y un compañero de ruta para quienes descifran su sabor día a día.
Foto: Thinkstockphotos
Si queremos realmente disfrutarlo hay que tener en cuenta algunos secretos.
Sigue leyendo...

