Este último domingo se celebró el Día Mundial para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Desde la Organización Mundial de la Salud alertan de que este tipo de violencia es un problema en aumento, y me entero de que cada año se contabilizan en el mundo alrededor de 5.000 asesinatos de mujeres por cuestiones de honor.
En mi país, Argentina, el incremento de este tipo de violencia es casi palpable: las noticias de nuevos casos ocupan a diario las páginas de los periódicos: mujeres incendiadas, mujeres torturadas, mujeres violadas, casos que se enhebran como una secuencia macabra a la que, por habitual, nos hemos malsanamente acostumbrado.
Thinkstockphotos
Y como ayer fue el Día Mundial, la información más precisa estuvo accesible para quien quisiera leerla. En un detallado informe por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, desde su Programa de Prevención de la Violencia Familiar y de Género, coordinado por Lidia Tundidor, que comprende 587 casos de violencia atendidos entre enero y octubre de este año en hospitales públicos, se lee, por ejemplo, que más de la mitad de las mujeres agredidas vive con su agresor y que, casi siempre, pertenece a su círculo íntimo de relaciones.
En un artículo del diario Clarín, se afirma que "las cifras confirman la tendencia de 2011: en el 80% de los casos de violencia de género, la víctima tiene una relación estrecha con el victimario. El 90% de los casos de violencia familiar corresponden a mujeres, y tienen su pico entre los 15 y los 34 años (más del 50%). En su gran mayoría, las víctimas se acercan a los centros de salud para ser atendidas por violencia física."
Por otra parte, en el plano mundial, la directora del departamento de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Marleen Temmerman, aseguró que la violencia machista es un problema en aumento."Una de cada tres mujeres asesinadas muere a manos de su pareja (el 35 %)."
Thinkstockphotos
Para la OMS, "la violencia contra las mujeres comprende cualquier tipo de acto violento basado en las diferencias de género y puede abarcar el maltrato verbal, la violación e incluso el asesinato intencionado de una mujer por el simple hecho de serlo, un acto conocido como femicidio".
Personalmente, son situaciones que me dejan perpleja: no puedo comprender por qué sucede, ni por qué las mujeres muchas veces sometidas a ellas se quedan con quien las maltrata, ni tampoco logro avizorar las causas por las cuales esto va en franco aumento. Hablar de ello en general, sin particularizar ninguna situación puntual, no da cuenta de los horrores y tormentos a que son sometidas muchas de nosotras.
Thinkstockphotos
A veces pienso que solo plantear el problema en general, y limitarse a las estadísticas es como no hablar del tema.
Pero bueno, es mejor que nada.
En Twitter @aleherren
Quizás te interese:
¡Uf!, los hombres y la testosterona
Cómo rediseñar la mente
La rutina mata al amor
