Hay tiempos en los que ningún lugar nos viene bien. No nos sentimos cómodos en nuestro sillón más mullido; tampoco sentados a la mesa de un restaurante con música suave y luz tenue. No nos apetece nuestro té de frutos rojos favorito, y nos quedamos dormidos releyendo ese libro que hasta hace solo unos meses nos desvelaba. Son tiempos en los que nos cuesta anidar. Tiempos en los que andamos buscando sin saber qué. Tiempos de espera, de proceso. Tiempos de rebelión interna y también de reflexión. Tiempos de tristezas…
Rosario V. estaba atravesando una de esas crisis. No le pasaba nada en particular. Justo ahora que estaba bien con su pareja, en orden con su familia, en calma con sus amigos…Justo ahora que había aprendido a convivir con todos ellos sin esperar "todo" de ellos. ¿Qué le pasaba? ¿Por qué se había convertido en una nostálgica crónica?
Había crecido, pero añoraba esa sensación que da la confianza plena en el otro, esa confianza que nos alienta a tirarnos sin red. Había
Leer más »